Con el poder de la divina presencia de Dios en mí, yo soy el Yo Soy, yo soy el Yo Soy, yo soy el Yo Soy.
Decreto, declaro y afirmo que la salud perfecta es mi estado natural.
Cada célula de mi cuerpo vibra en armonía con la luz divina y con energía sana.
Siempre estoy a salvo y protegido por el amor infinito de Dios.
Vivo en abundancia espiritual y material para mi bienestar y el de quienes me rodean.
Soy una fuente inagotable de bendiciones y cada día recibo más oportunidades de servir y crecer.

Todo lo que llega a mi vida es para mí más alto bien y para el bien de la humanidad.
Camino con paz, alegría y confianza, porque el universo responde a mi fe y a mi gratitud.
Soy un canal de amor y de esperanza.
Atraigo siempre personas, experiencias y aprendizajes que elevan mi espíritu y mi conciencia.
Porque merezco todo lo bueno que el Creador ha dispuesto para mí, y porque soy uno con Dios Padre.
Agradezco de antemano, porque sé que ya se me ha concedido aquí y ahora, bajo la gracia divina y en perfecta armonía.
Gracias porque hecho está, gracias porque hecho está, gracias porque hecho está.
Amén.
